Durante un proceso de fertilizacion asistida generalmente se transfieren de 2 a 3 embriones, ya sean propios
de la mujer en tratamiento u obtenidos a partir de óvulos donados por otra mujer.
En algunos casos, como producto de la hiperestimulación ovárica, se obtienen más embriones de los
necesarios, los cuales no se desechan sino que se conservan congelados a muy bajas temperaturas. Para
ello, 48 a 72 horas después de haberse producido la fertilizacion, se los introduce en recipientes
herméticos de vidrio rotulados por identidad y se los sumerge en depósitos de nitrógeno líquido. En
estas condiciones se detiene su metabolismo, lo que permite almacenarlos durante mucho tiempo.
Estos embriones criopreservados serán utilizados para futuros intentos si en el ciclo actual no se produjo
el embarazo, o se reservarán para el logro de otro hijo para la misma pareja sin necesidad de repetir
todo el procedimiento.
En el caso de los embriones obtenidos a partir de óvulos donados por otra mujer, la criopreservacion
permite lograr la gestación de hermanos de distintas edades que compartirán la misma herencia genética.
La tasa de supervivencia posterior a la descongelación oscila entre el 80% y el 85%.