El glamour, la categoría y el buen gusto se encuentran en
Puerto Madero. Este distinguido turístico barrio porteño fue obra de un grupo
de especialistas que reciclaron el puerto, con sus dársenas, grúas y
docks, y que hoy encierra tecnología,
modernismo y planificación.
Torres de cristal y edificios inteligentes contrastan con el
elegante paseo a orillas del canal, donde navegan selectos veleros. La
particularidad del cotizado barrio se encuentra en sus calles, avenidas, paseos
y plazas, que poseen el nombre de aproximadamente veinticinco mujeres
destacadas por su actuación en la vida.
Este categórico barrio se creó en 1991 recuperando la
antigua zona portuaria, para beneficio de los porteños que ahora pueden pasear
junto a los turistas y disfrutar de él.
Sus cuatro diques rodeados por el sendero por el que pasean
turistas y porteños, están ocupados por restaurantes de primer nivel
gastronómico, oficinas de todo tipo, viviendas, cines y discotecas dentro de
conocidos complejos gastronómicos como Divino Buenos Ayres y Asia de Cuba.
La oferta gastronómica es muy amplia, se encuentran allí
desde locales especializados en parrilla con la característica carne argentina,
pastas, mariscos y alta cocina apta para buenos gourmets. Además cuenta con
locales de fast food o comidas rápidas.
Los docks o edificios, como en los otros diques, fueron
reciclados manteniendo en lo posible la arquitectura original industrial
inglesa de principios del siglo XX, con los típicos ladrillos a la vista y sus
vigas de hierro fundidas
Es importante destacar el denominado Porteño Building,
edificio reciclado de veinticinco naves y 23.500 metros cuadrados
que fue construido en 1902, y fue declarado Patrimonio Histórico de la ciudad.
El Puente de la
Mujer, llamado así para resaltar la labor femenina en la
sociedad, al igual que las calles del barrio, atraviesa el Río de la Plata. Dividido en
tres tramos: dos fijos, en los extremos, a la orilla del dique, y uno
giratorio, en el centro, que se desplaza en sólo dos minutos para permitir el
paso de embarcaciones. Su mecanismo de giro es uno de los más grandes del
mundo, con 20 motores eléctricos en el eje principal, que son comandados por
computadora. Posee además un brazo oblicuo de 34 metros de altura, del
que nacen los cables de acero que lo unen con la base.
El perfil plástico de la obra es interpretado por el autor
como la figura de una pareja que baila tango, donde el mástil blanco representa
al hombre y la silueta curva del puente a la mujer. El puente fue declarado de interés Turístico
Nacional y es visitado asiduamente por turistas. Su encanto particular invita a
recorrerlo y fotografiarlo.
Este original puente, además de ser la única vía peatonal de
comunicación entre las márgenes este y oeste de Puerto Madero, es muy
pintoresco y puede ser apreciadoo desde los numerosos bares, pubs y
restaurantes establecidos en la zona con vista hacia la orilla.
Para los que les atraen los juegos de azar, el barrio posee
un Casino llamado Buenos Aires, también conocido como Casino Flotante. Funciona
las 24 hs. a bordo de una embarcación al estilo de las que navegaban el río
Mississippi en Estados Unidos.
El majestuoso casino, ubicado a solo cinco minutos del
centro de la ciudad, cuenta con mesas de ruleta, black jack, punto y banca,
poker, dados y máquinas de azar. La embarcación posee un restaurante llamado
"Sobre Aguas", para quienes quieran disfrutar una exquisita cena.
El barrio tiene el acceso a la maravillosa Costanera Sur,
antiguo balneario inaugurado en 1918, que fue un paseo muy apreciado por los
porteños durante las décadas de treinta, cuarenta y cincuenta.
Actualmente, con varias remodelaciones realizadas, es un
lugar que resulta ideal para disfrutar de tiempo al aire libre y observar el
Río de la Plata. Su
atractivo con su espaciosa rambla, las escalinatas al río, la pérgola y el
espigón con sus diferentes establecimientos y monumentos son visitados
continuamente por un número importante de personas, especialmente los fines de
semana.
La magnífica Fuente de las Nereidas, situada en la Costanera Sur, fue
obra de la escultora tucumana Lola Mora. El monumento, inaugurado 1903 por
donación de su autora, recibió las críticas de la sociedad porteña de la época,
no se concebía que una mujer realizara una obra con tantos desnudos. Fue
declarado Monumento Histórico Nacional.
Es una obra monumental
esculpida en mármol de Carrara, donde en la escena que compuso la
atrevida y excelente escultora, aparece la diosa Venus surgiendo del mar
acompañada por un séquito de nereidas y tritones que la sostienen. La diosa
Venus representaba para los romanos el amor y la belleza, al ser asimilada a la Afrodita de los griegos
que surgía del mar.
En Costanera Sur encuentran los clásicos "carritos de
la costa", además de restaurantes y parrillas en donde pueden degustarse
los típicos choripán (sandwiches de chorizo), y comer un rico asado.
También Puerto Madero tiene la Reserva ecológica, que
como sus otros atractivos, no puede dejar de visitarse. Es el mayor espacio
verde de la Ciudad
de Buenos Aires: 350
hectáreas de espacio verde, pobladas por cientos de
especies de la flora y fauna, autóctonas de la llanura chaco-pampeana y de las
orillas del Río de la Plata,
que se vislumbran en lagunas, pastizales, senderos, bosquecillos y en la costa
ribereña.
El encanto de la
Reserva se puede apreciar tanto de día como de noche en
paseos por los senderos que llevan hasta el Río, a pie, en bicicleta o
participando de las visitas guiadas. El ambiente natural hace olvidar al
visitante que se encuentra a metros de la gran metrópolis.