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Cirugia Bariatrica

  • Risa Fina

    En un mundo en donde proliferan las malas noticias y los dolores de cabeza nos toman de rehén, la risa es un buen antídoto para olvidarse al menos por un rato de la rutina, de las penas y de los problemas diarios.

    Aunque parezca imposible y sientan que ya hayan probado todo para sentirse mejor, no hay que descartar la opción de reírnos de nosotros mismos.  Vernos  reflejados en situaciones cotidianas que pueden resultar humorísticas nos ayudan a afrontar un lunes lluvioso o un jefe mal humorado con otra actitud.

    A veces creemos que las desgracias nos suceden sólo a nosotros, pero ¿que pasa si viéramos a un actor parado sólo en un escenario desprovisto de escenografía y vestuario, sólo con un micrófono representando esas situaciones cotidianas, o no tanto, de las que todos alguna vez fuimos parte aunque a muchos les de vergüenza asumirla: ir a un baño publico y que no haya papel higiénico, chequear diez veces la llave de gas antes de irnos a dormir, tener le pánico al dentista porque lo pensamos como un asesino serial de dientes, encontrarnos en una cita a ciegas inventando mecanismos para huir a nuestras casas. Pequeñas escenas de la vida cotidiana en las que toda alguna vez nos sentimos identificados, esto es mas o menos de lo que trata el Stand up.

    ¿Pero qué es el Stand up Comedy? Son monólogos de humor sin personaje. El humorista está sólo, desnudo, frente al público con la única finalidad de hacerlos reír. Los monólogos pueden variar en estilo, intención, tema, pueden ser de humor de observación o absurdo, pero siempre la finalidad es el humor.

    La mayoría suelen basar sus chistes en sus mejores anécdotas, siempre hay algo propio en el monólogo, una novia que se fue, alguna obsesión, debilidad o fobias. Hacen de sus propias falencias o de las falencias de su mundo cotidiano carne para su humor

    El stand up nació hace más de 20 años en Estados Unidos y gracias al éxito que tuvo no tardó en propagarse por el mundo entero y hoy hace ya unos años que éste genero gana todas las noche en la cartelera porteña. Reconocidos teatros de la calle Corrientes y un importante circuito under, y no tanto, reciben todos los fines de semana miles de personas que pagan una entrada con el deseo y las ganas de pasar un buen rato y que los hagan reír, tarea no menor ni sencilla para el artista que también vive en un mundo globalizado donde cuesta tanto provocar una sonrisa.

    Es un género en plena expansión y si bien no se sabe cual es el destino del Stand up, la realidad actual es que en la cartelera porteña es la opción elegida por el publico ávido de monólogos, humor y carcajadas que aceleran las endorfinas y nos hacen sentir mejor, aunque sea hasta que se cierre el telón.

    Entrevista a Belén Caccia, actriz y stand up comedían  

    Vivir de la risa

    “El escenario es un viaje de ida, si no te casas lo elegís como amante”

    Resulta difícil imaginar que Belén Caccia, reconocida actriz y stand up comedian, empiece la charla confesando que alguna vez fue tímida y que no se animaba a pedir pizza por teléfono porque le daba vergüenza hablar con el chico que atendía el teléfono.

    Hoy, lejos de aquella adolescente introvertida que se anotó en el prestigioso Centro Cultural San Martin a tomar clases de teatro por impulso y que seguramente no se imaginaba que ese sería el comienzo de una carrera artística, deslumbra en el escenario con sus monólogos en los cuales se burla de la realidad y desde el público se escucha susurrar a mujeres y hombres: si a mi también me pasa, tal cual mi marido siempre hace lo mismo, si es asi!!!

    Así es como Belén supo convertirse en un actriz dúctil que cuando sube al escenario, además de cautivar suspiros en la platea masculina, logra que el público se olvide al menos de unas horas de sus problemas: de la oficina a la que van a tener que volver el lunes, de la casa que mantener, una hipoteca que pagar y un jefe a quien soportar de lunes a viernes nueves horas.

    “Tenemos muchos mambos, responsabilidades, preocupaciones y en un show de humor vas y pagas para que te hagan reír. Es genial, es como entrar a un negocio y pedir: “hola, deme un momento de felicidad y amnesia por favor”.

    ¿Cómo fueron tus comienzos en el stand up?

    Mi comienzo en éste genero fue sin saber que existía el stand up comedy. Trabajaba en boliches como presentadora de shows y cada vez tenia textos más largos y yo preparaba mis propios monólogos para las presentaciones. Trabaje con un grupo de transformistas donde yo abría el show presentándome como la única mujer real, hablaba sobre las desgracias de ser mujer dentro de ese grupo y la gente se moría de la risa.

    La ductilidad de esta actriz se refleja en las tablas de los escenarios que la tienen como protagonista, Belén en una sola noche se mete en la piel de más de cinco personajes: una gallega que busca fama, Rosita una eterna novia solterona hasta Cata, una nena de cinco años que le cuenta al público su desgraciada realidad desde la inocencia y que es uno de los personajes que Belén más disfruta.

    “Amo locamente que la gente se encariñe con mis personajes y que me hablen de ellos como si fueran seres independientes. Al hacer humor con los personajes, me transporto, disfruto la impunidad que tienen a tal punto que creo que puedo decir cualquier cosa a través de ellos, me gusta burlarme de la realidad”

    Durante su infancia Belén creció amando a Jerry Lewis, series como Mork & Mindy, Yo amo a Lucy, Mi marciano favorito y varios programas integrados por grandes humoristas de los “espero haber aprendido aunque sea un poco”.

    “Mis referentes humorísticos son personajes como Seinfeld o Ellen de Generis que muestran un humor despojado y natural, que es lo que más me gusta del stand up. En Argentina hay mucha gente que hace stand up y les sorprendería cuantos buenos hay entre ellos. Adoro a Antonio Gasalla, Tato Bores, Carlos Perciavalle y Gabriela Acher.  Mi ídola absoluta en el género, aunque no es específicamente stand up lo que hace, es China Zorrilla, creo que no existió en el país alguien capaz de interpretar un monólogo de humor de observación de la realidad con tanto nivel como ella.

    Para saber más de Belen Caccia y sus futuros shows
    www.fotolog.com/enhumoradas
    teatrodehumor.spaces.live.com

  • La experiencia Baria-Vida

     

    Cirugía Bariatrica


    La experiencia Baria-Vida


    Las personas que se realizaron la cirugía la describen como el “último recurso” al que se accede para bajar de peso. Después de haber escuchado sus experiencias personales, me animo a decir que es el “primer recurso” hacia una vida más plena: se llama cirugía bariatrica y es la alternativa que eligen hoy en día la mayoría de las personas que sufren de obesidad mórbida. Es la solución para los obesos que no logran mantener los resultados después de perder peso, para los que tienen enfermedades que derivan del sobre peso y para los individuos que tienen problemas psicosociales relacionados con la obesidad severa.

    La cirugía bariatrica ayuda a lograr resultados duraderos, ya que consiste en limitar la ingesta de comida. En el pasado este tipo de cirugía se realizaba a pacientes con ulceras gastrointestinales. Al notar que dicho procedimiento generaba una perdida considerable de peso, se le quiso dar una aplicación practica para la gente que sufría de sobre peso. Con el pasar de los años, y gracias a los grandes avances de la tecnología, las técnicas que se utilizan en la cirugía se han vuelto mas precisas y los postoperatorios menos dolorosos. La principal diferencia entre las primeras cirugías y las que se empezaron a utilizar en la década de los 90, es que aquellas se realizaban a través de técnicas abiertas y heridas amplias, mientras que las de ahora se llevan a cabo mediante técnicas laparoscopicas, es decir, con heridas o incisiones mucho mas pequeñas.

    La obesidad clínica severa ha aumentado dramáticamente en las ultimas décadas. Su prevalencia en la sociedad implica un gran impacto medico, psicológico y económico.

    Si nos detenemos un minuto a considerar la responsabilidad que tiene la obesidad sobre distintas complicaciones médicas, como la hipertensión y la diabetes tipo II, podemos decir que la cirugía bariatrica es el último recurso, pero no para perder peso, sino para seguir vivo.

    Por esta razón cada vez mas gente elige la cirugía bariatrica para recuperar su salud física y psicológica. Se elige en todo el mundo y se ofrece en la Argentina. Es una de las tantas especialidades de Plenitas.

    Para conocer mas a fondo la problemática, decidimos ponernos en contacto con Jack y Tina , dos estadounidenses que sufrían de sobre peso crónico y que padecían las consecuencias de la enfermedad.

    Encontraron la solución en la Argentina, en las manos del especialista en Cirugía Bariatrica de Plenitas, el Dr. Eduardo Alberto Babor.



    Jack y Tina cuentan su vida después de la cirugía bariatrica

    El sube y baja de la balanza


    Me reuní con Jack y Tina en el Howard Johnson, Buenos Aires. En el caso de Tina, no es su primer viaje a la Argentina, el año pasado conoció este país cuando se vino a hacer la cirugía bariatrica. “En ese entonces yo pesaba 117 kilos” dice Tina. El sobre peso le había generado serios problemas de salud. “Los dos teníamos una salud muy pobre”. La balanza marcaba para abajo, y enseguida volvía a marcar para arriba. Su peso no dejaba de incrementar y esto la limitaba mucho en su vida cotidiana. “No me podía ni agachar para atarme los zapatos”. Su vida se torno cada vez más sedentaria. “No podía respirar. Caminábamos un poco y enseguida nos teníamos que detener a descansar. Nos quedábamos en casa y nos sentábamos frente al televisor todo el día. No podíamos hacer nada”.


    Los obesos severos responden de una manera muy pobre a los regimenes y a las dietas tradicionales para bajar de peso. A Jack y a Tina les costaba mantener los resultados. “El tema con Jack es que ha sido grande toda su vida. Hemos probado un montón de dietas. Intentamos todo, desde la dieta liquida hasta comer prácticamente nada” agregó Tina. “En abril Jack empezó a hacer una dieta especial. Al principio empezó a perder un poco de peso, pero después enseguida lo volvió a recuperar”.


    No podía respirar…no podíamos hacer nada.”



    Una decisión por calidad de vida


    Tina pesaba 117 kilos cuando tomo la decisión de realizarse la operación. No fue una decisión fácil. Cualquier persona que esta dispuesta a hacerse esta intervención debe entender lo que implica, debe estar informada acerca del procedimiento y de los efectos de la operación. “Lo pensé durante mucho tiempo. Como soy enfermera en los Estados Unidos sabía que necesitaba alcanzar urgentemente un mejor estado se salud” dice Tina. “Después de hablar con muchos colegas del campo de la medicina decidimos que este sería el mejor camino”. Tina estaba determinada a perder peso y a recuperar su salud. Por otro lado Jack confiesa: “Yo leí la investigación que Tina hizo antes de tomar la decisión. Ella hizo el trabajo sucio; yo solo vi. la confianza en su actitud y decidí hacer lo mismo”.

    Los dos tenían indicación quirúrgica ya que sus índices de masa corporal y sus condiciones de salud entraban dentro de los parámetros requeridos para operarse . Por eso una vez que Tina tomo su decisión ya era cuestión de pensar cuando, donde y con quien se iba a operar. “En Estados Unidos no podía pagar la operación. Entonces cuando tuve la suerte de encontrar Plenitas y al Dr.. Babor dije: ¡ahí es donde vamos!


    Perdieron peso, ganaron esperanza


    Ya pasaron 8 meses desde que Tina se operó. Hoy pesa 59 kilos. Tina ya tuvo tiempo para disfrutar un poco de su cambio. Después de la cirugía su vida dio un giro drástico en sus aspectos psicológicos y físicos. Ahora no solo se ve mejor y se siente más segura consigo misma sino que además no tiene las limitaciones físicas que antes le impedían realizar hasta las funciones mas básicas de la vida cotidiana. “Ahora puedo hacer sola mi higiene personal” dice Tina con lagrimas en sus ojos. Con esto podemos tener una idea mínima y vaga del estilo de vida que llevaba. Las dificultades y los obstáculos que se le presentaban en toda actividad que intentaba hacer. A Jack le sucedía algo similar: “Para ponerme los zapatos me tenía que sentar en la cama y aun así me costaba calzarme porque no me podía agachar sin perder el aliento en el intento”.

    El impacto que genero la cirugía en las condiciones de salud de Tina derivó en una mejora significativa en su calidad de vida. Se empezó a sentir repleta de energía e inclusive agrego actividades nuevas a su vida. “Ahora puedo nadar, puedo caminar y puedo salir a andar en bicicleta. Puedo usar las escaleras en vez de usar el ascensor” dice Tina. Ella percibe su cambio, reacciona a su estado de salud y así adquiere una carga de autoestima que la hace mas ágil y le da mas ganas de estar en movimiento. “Ahora me puedo tirar en el piso a jugar con los perros, los puedo sacar a pasear”. Además al recuperar su salud física bajó el riesgo de contraer enfermedades relacionadas con el sobre peso. “No tengo más diabetes ni presión alta. Ahora mi corazón es mucho más fuerte. Antes no podía hacer nada, ni si quiera podía respirar”.


    Ahora puedo nadar, caminar y salir a andar en bicicleta…mi corazón es mucho mas fuerte…antes no podía hacer nada”


    La vida después de la cirugía


    Jack se realizó su operación hace solo unos días. Ya se siente mucho mejor. “El trato del Dr.. Babor en el hospital fue fantástico y me siento muy bien”. Esta muy ansioso por seguir recorriendo la Argentina. “Es la primera vez que vengo a este país y estoy encantado con Buenos Aires”. Y aunque esta vez Tina vino exclusivamente a acompañar a su marido dice que va a aprovechar para hacerse una cirugía de levantamiento de glúteos.

    Mientras tanto los dos ya planean su próxima visita a la Argentina. “El año que viene vamos a volver a Plenitas para hacernos otros procedimientos” dice Tina. “Jack se va a hacer una dermolipectomia de abdomen, un levantamiento de papada y un agrandamiento de pene. Yo estoy pensando en una dermolipectomia de abdomen y una aumentativa mamaria. Ya hablamos con los doctores que nos hicieron las cirugías y nos dijeron que en cuanto estemos decididos ellos estarán encantados en hacer las operaciones”.

    Ahora se les abre un gran abanico de oportunidades: la vida de Tina ya empezó a cambiar hace un tiempo, se nota con solo escucharla hablar. A nosotros nos confió parte de sus experiencias, pero las más importantes las tiene reservadas para más adelante, las quiere compartir con Jack. “Una vez que Jack pierda más peso tenemos planeado ir una semana a Tahití y otra a Hawai. Vamos a hacer un poco de buceo” dice Tina. Lo que si nos pueden adelantar es qué van a hacer en el futuro inmediato. “¡Vamos a usar nuestras bicicletas! Jack tiene una bicicleta esperándolo en los Estados Unidos”.

    Queda claro que para ellos es el comienzo de una nueva vida, llena de proyectos y de expectativas. Se conocen hace mucho tiempo, pero se van a volver a conocer, en otras condiciones físicas y psicológicas. Perdieron mucho peso y ganaron mucha calidad de vida. Ahora les queda solo disfrutarla, algo que se nota que saben hacer muy bien.




  • Cirugia bariatrica: La experiencia de Jose Petrocelli de Argentina

     

    Cirugía Bariatrica: la experiencia de Jose Petrocelli de Santa Fe


    Era una picardía…todavía soy muy joven”


    Jose Petrocelli tiene 40 años. Vive en Rosario, provincia de Santa Fe, Argentina. Esta casado y tiene 2 hijos. Trabaja en una planta fabril. Cuando se caso, a los 22 años de edad, pesaba 78 kilos. A los 39 pesaba 125 kilos. ¿Cómo llego a ese estado? Eso lo van a entender después leer su propio relato.

    A simple vista cuesta creer o imaginarse que alguna vez fue obeso o que es un “exgordo”, como le dicen sus dos hijos. Pero lo fue, y en aquel entonces sabia que tenia que hacer algo al respecto, antes de que la obesidad le trajera problemas más serios de salud.

    Cuando tomo la decisión de operarse estaba por cumplir 40 años, por eso nos dice, y con mucha razón: “no hacer algo al respecto…era una picardía”.


    ¿Somos lo que comemos?


    No era un tema psicológico. Había hablado con psicólogos y todo. Era un tema de que…tenia hambre”. Jose lo explica porque sabe que en muchos casos la obesidad se da a raíz de ciertas enfermedades psiquiatricas, como por ejemplo, la bulimia y los cuadros ansiosos: “No tuve nunca, gracias a Dios, ataques de ansiedad. No comía fuera de tiempo. No me levantaba a la madrugada para ir a la heladera”. El gran problema de Jose fue cuando lo cambiaron de puesto en la planta fabril donde trabaja: “Mientras trabaje en la planta estuve bien. Después me pusieron atrás de un escritorio y mi vida cambio mucho. Pasaba 12 horas en la oficina y empecé a tener una rutina mas sedentaria”.


    Asi como estaba no tenia ganas de hacer nada”


    El estilo de vida de Jose cambio estrepitosamente y no solo repercutió en su actividad sino también en la calidad de su alimentación: “Con mi actividad laboral comía mucho a la noche. Me comía un plato de ravioles y lo acompañaba con un licuado o un plato de sopa. Me podía comer tres milanesas con los ojos cerrados”.

    Al principio puede suceder que no nos demos cuenta del daño que nos estamos haciendo, pero llega un momento en el que el cuerpo nos dice basta, ya no nos responde, todas las actividades nos empiezan a resultar dificultosas: “Me molestaban mucho las plantas de los pies y las rodillas. Me estaba trayendo muchos problemas: caminar, subir, bajar. Subía 1 piso y medio y ya estaba como loco. Así como estaba no tenia ganas de hacer nada”.

    Los obstáculos no solo los pone nuestro propio cuerpo, a veces la sociedad misma nos juega en contra: “Me costaba mucho encontrar ropa”. Hoy en día es difícil encontrar negocios de ropa que fabriquen talles grandes. Las marcas fabrican en talles de un standard muy chico: “Todo me quedaba apretado, justo e incomodo. Tenia que hacer amoldar los trajes, las camisas y los pantalones a mi medida. Siempre tenia un problema”.


    ¿O somos lo que decidimos?


    En casos de extremo sobre peso, las personas ya no controlan su propio cuerpo. Llega un momento en el que las personas se vuelven esclavos de su cuerpo. Las dietas y los tratamientos para bajar de peso ya no generan cambios, y el constante fracaso en los regimenes no hace mas que incrementar la falta de autoestima y motivación que necesitan para recuperar su salud física y mental: “Fui a homeópatas, a nutricionistas, a gordos anónimos. Y no. Bajaba 10 kilos y subía 12. Hice todo, hasta que llego un momento en el que me sostenía con pastillas y bajaba 10 kilos y repuntaba 14”.

    A Jose, como a muchos otros obesos, le costaba encontrar una solución en los métodos tradicionales, y sabia que hasta ahora a pesar de los problemas que le traía para moverse, la obesidad no le había mostrado su lado mas peligroso, el lado de las complicaciones medicas, el de las internaciones por falta de aire, la hipertensión o la diabetes. Jose sabia que no era demasiado tarde, todavía podía cambiar su vida: “Después de los 40 años sabia que iban a surgir complicaciones. Quería prevenir todo el tema de los triglicéridos, el colesterol”.

    Jose estaba pesando 125 kilos cuando finalmente se dio cuenta que era hora de cambiar el rumbo de su vida: “En julio del año pasado un amigo, que se había echo la operación, me dijo que analizara el tema de la operación, que la tuviese en cuenta, que sabia que era algo que me iba a convenir, me dijo convencido: ¡vos tenés que hacerte esto!”.

    Jose siguió los consejos de su amigo y fue al consultorio del Dr. Eduardo Alberto Babor, el especialista en Cirugía Bariatrica de Plenitas: “Me dijo todos los pro y las contras de la operación como para desestimarme y ver si aun así seguía convencido de lo que quería hacer. Después de la primera y la segunda consulta vio que aun estaba decidido, que era alg o que yo ya lo había analizado, lo había pensado”.

    Jose no tenía ningún problema que le impidiera hacerse la operación. Tenia indicación medica, tenía el índice de masa corporal y no tenia ninguna complicación medica. Finalmente el 9 de Enero de este año se opero: “No tenia temor. Yo ya conocía todos los riesgos. Lo había analizado y sabia que era lo que me tenia que hacer”.

    El lunes entro al quirófano y el viernes de esa misma semana le dieron el alta: “Ese viernes a la noche fuimos a comer con mi señora al Spinetto”. El Spinetto es un famoso restaurante de Buenos Aires, y cuenta Jose: “Me tome la mitad del vaso de licuado y ya no podia meter mas nada”.

    Despues de su paso por Plenitas Jose nos contó que volvió manejando el mismo hasta Santa Fe: “Una vez que volví a Rosario retome mi vida laboral con total normalidad”.

    Jose sigue trabajando en la misma planta fabril, su vida en cierta forma podríamos decir que es la misma. Pero cambio el modo en el que el se siente con esa vida, en su manera de disfrutar las cosas de todas los días: “Ahora todas las semanas voy a jugar a la pelota, me muevo mas, tengo otro tipo de actividad. Me puedo manejar mas cómodamente”.

    La gente que me rodea no puede creer los cambios. Un año después hay gente que no me reconoce, gente que no me vio en toda esta transición. Me dicen ¿Sos vos? ¡No puede ser!”

    A mi me gustan mucho los viajes y las travesias. Ahora me siento mucho mas comodo, estoy mucho mas agil. Ahora me subo a mi camioneta con los ojos cerrados, antes me costaba mucho.”

    Jose no dejo de ser el Jose de siempre , disfruta de sus viajes y tambien disfruta de la comida: “No me privo de nada. Como realmente lo que me gusta, hasta la comida picante”.

    Su vida siguió adelante con total normalidad y en cuanto a los controles médicos dice: “hace dos meses fui a visitar al Dr. Babor y me dijo: si te tengo que decir algo…seguí haciendo lo que estas haciendo”.

    Jose hizo un cambio significativo en la calidad de vida. Reajusto sus rutinas laborales y alimenticias para controlar que no le hagan daño a su salud: “Ahora si tengo que ir a trabajar en algún horario nocturno, ceno antes de salir, o me llevo algo para picar a la noche o en el camino”.

    Por supuesto que Jose todavía deja lugar para darse esos gustos placenteros de todos los días: “a la noche siempre como algo dulce y soy la envidia de mi mujer porque me dice ¡vos porque te podes dar esos gustos!”


    Este es el relato de Jose. No me atrevo a decir que lo que somos es lo que comemos o lo que hacemos, pero si puedo decir que nuestras decisiones cumplen un rol muy importante en nuestra vida, cambian el rumbo de nuestras acciones y nos alejan, como diria Jose, de cometer muchas “picardias” de las que despues nos podemos llegar a arrepentir, picardias que no solo ponen en juego nuestra forma de sentirnos con nosotros mismos sino que son un riesgo para nuestra propia vida.



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